lunes, 20 de julio de 2009

Lenguaje Cabalístico

Lenguaje Cabalístico

Escribo, porque no he encontrado una mejor manera de tocarte, ni otra avenida que esta calzada de palabras desde la que te puedo mostrar cierto sistema planetario al que todavía guardo una profunda estimación. ¿Cómo evitar que el día quede hundido sin objeto en las calles irregulares de la ciudad? ¿Cómo impedir que escapes, que desaparezcas al torcer una esquina? Aquí te vuelves un murmullo y tu respiración es el vapor de la tinta al secarse; este es el sitio al que acudes puntual o donde me esperas dormida. Aquí siempre es de noche cuando vuelvo tras haberme extraviado en la rutina, o después de perseguir, junto con otros cuervos, objetos cuyo brillo resultó falso. Yo adquiero aquí ese trasfondo al que te llevo, porque no es solo tu sexo, ni el imán de tus senos desbordados en la mesa, ni tu vientre que termina en un oasis negro. Escribo, porque no es sólo tu cuerpo ni yo el suicida paseándose nervioso en la azotea ni es solamente el tiempo. Es más bien una forma para que las vocales rueden como el sudor por tus labios.Tú vienes aquí para cobrar esa profundidad que te falta, esa raíz sin la cual los meses giran inútilmente. Pero tu propio hallazgo no te deja tranquila: piensas que no eres completamente tú, que no es tuyo el brazo que mueves cuando desde la puerta dices adiós; que esa mano demasiado interesada en hurgar mis papeles no puede ser la tuya y que tu rostro poco tiene que ver con la línea que te prolonga por el canal de estos renglones. Y es cierto, tampoco esta duda y esta inconformidad te pertenecen. Aquí nada se parece a nada, aunque cada imagen sea tu imagen y cada sonrisa salga de ti. Aquí es donde yo escribo prolongando el rumbo de una mirada o la ruta de un ademán. Aquí, con el humo y la caligrafía, te hago bajar los párpados y extiendo tu cuerpo. Porque finalmente ninguna evasiva te sirve: ni la parvada de ángeles mutilados que aletean en ese sueño, ni los días que no recuerdas al repasar la semana una y otra vez, ni tu boca que pretende huir por el margen izquierdo de esta página donde apareces tendida sin voluntad. Eres esa colina que momentáneamente forma el oleaje del papel, cuando mi mano entorpecida por tu aparición palpa su superficie o vuelve atrás colocando puntos y tildes. Y al leer estas palabras, sin que lo puedas evitar, por mas que bajes la voz, vibran tus labios y este sonido te recorre la piel.Después será el silencio, las calles que se alargan hasta la madrugada y los faroles de siempre desvelándose solitarios hasta el amanecer, y vendrá, no lo dudes, el goteo infinito del abecedario con sus frases hechas. Después dejarás de ver estas palabras donde mis dedos convertidos en sílabas te recorren y humedecen. Después no será nada: a lo más una huella digital que se borra en tu cuello o en tu cintura. Pero ahora, entiéndelo, ya no son las palabras lo que escuchas: es el ruido de la pluma al dibujar tus consonantes, es la puntuación que se desplaza por tus piernas y las marca con lunas ortográficas: es por fin tu cuerpo jadeante.




Texto tomado de mi libro Dios sí juega a los dados.

11 comentarios:

  1. Hola:

    No me puede constar que seas Oscar de la Borbolla, estas custiones tecnológicas nunca me han dado buena espina. Si eres Oscar de la Borbolla, quiero felicitarte por uno de mis libros favoritos: Las Vocales Malditas(De hecho dediqué un post de mi humilde y poco visitado blog a tu obra). Aún no he podido comprar otro de tus libros pero si me aseguras que son tan buenos como el anterior, ten por seguro que correré por ellos.

    Víctor Palacios

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  2. Estimado Víctor, no puedo asegurarte siquiera de que soy Óscar de la Borbolla (este mundo virtual es verdaderamente puras apariencias) y por ello, menos prometerte que mis demás libros son como Las Vocales... Sólo puedo garantizarte que tienen muchas más letras.

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  3. Jaja, pues no veo más opción que arriesgarme. Siempre me sonó tentador el título de "Dios sí juega a los dados". ¿Cual de tus títulos me recomiendas? Sólo tengo 18 años así que mejor olvida cualquier tratado metafísico de esos que sólo el autor comprende.

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  4. qué bonita foto!! y qué bonito texto, no lo recordaba... y ahora que lo releo me recuerda "el otoño recorre las islas" de Becerra...

    "... A veces tu ausencia aparece lentamente en mi sonrisa igual que una mancha de aceite en el agua,
    y es la hora de encender ciertas luces y caminar por la casa
    evitando el estallido de ciertos rincones."
    besos, cuero!

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  5. Si yo tuviera 18 años me gustarían "Nada es para tanto", "Asalto al infierno" y luego ya vería. Aunque yo a los 18 me daba muchas licencias...

    Gracias por el recuerdo de José Carlos Becerra, es uno de mis poetas favoritos.

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  6. ¿Oscar, nunca diste clase en la Universidad Panamericana?

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  7. No, siempre he sido profesor de la UNAM, ve mi currículum en mi otro blog:
    www.oscardelaborbolla-estudios.blogspot.com

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  8. Buscando más frases tuyas me he sorprendido de que tengas un blog...
    ¡El autor de El Telescopio de Escher! Me encantó siempre este grabador, pero lo reconstruí en tu texto. En los tantos mundos que es un mundo: tu cuento.

    Podría decirte las maravillas con las que recomiendo tus libros, pero en vez de eso, agradezco al hombre, a ti Oscar, que te hayas permitido como escritor. Por lo que has logrado en mí. Por esos momentos en que te leo y me permites una estancia prolongada dentro del Tokonoma.

    Con cariño y admiración,
    Liz.

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  9. MIL GRACIAS POR EL PERMISO, SI USTED SUPIERA LO QUE SIGNIFICA PARA MI...

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  10. Lenguaje cabalístico el de los amantes que escriben en secreto, más nunca en silencio; es el lenguaje también de los escritores que emplean esta palabra y no aquella para lograr ese significado que subyace en todo texto. Un agradecimiento por la aventura de reconocerme en tu escritura.

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  11. Gracias... en todo momento estuve ahi.

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